Cuando, como formadores, nos enfrentamos a un curso de formación a distancia, lo natural es sentir cierto conflicto emocional: estoy contento porque lo hago en mi casa, no paso tanto miedo al no estar delante del público, pero a la vez me inquieta pensar ¿cómo lo voy a hacer? ¿valdrán mis recursos tradicionales de formación presencial? ¿cómo conseguiré que no sea aburrido?

El cambio de paradigma es necesario, los parámetros formales de la formación on line son muy distintos de aquellos de la formación presencial. También los objetivos de aprendizaje de cada sesión. Necesariamente tienen que ser formulados de modo diferente y tienen que ajustarse al alcance del formato virtual.

Sin embargo, permanece en ambos formatos el objetivo final de todo proceso de aprendizaje: una formación es buena si el alumno ha aprendido.

Por lo tanto, debemos replantearnos nuestros cursos desde el principio. Y el principio es: ¿cómo aprenden mis alumnos on line?

Su aprendizaje va a proceder en buena parte de lo activos que se muestren de cara a la formación, y ahí entra nuestra responsabilidad como profesores, debemos proporcionar material, conocimientos y experiencias suficientes para que el alumno aprenda.

EL ALUMNO APRENDE SI PARTICIPA

Al igual que en la formación presencial, el alumno aprende si participa. Diseña actividades donde los alumnos participen en el aprendizaje. A través de preguntas, trabajos en grupo, realización de autodiagnósticos, lectura, debates, etc el alumno puede participar y lograr un aprendizaje mayor.

MÁS Y MEJOR PREPARACIÓN

Desde luego que esto requiere una enorme preparación, nos toca rediseñar nuestros materiales habituales, hacer diapositivas dinámicas, inventar juegos o actividades, reformular nuevos cuestionarios, aprender de nuevo a hacer preguntas abiertas… Toca prepararse mucho y prepararse bien, poniéndonos en situación, y en el lugar del alumno que está al otro lado del ordenador.

Las plataformas de formación nos permiten hacer muchas cosas que debemos investigar a fondo para lograr que la formación no sea lineal y se limite a una mera lectura de dispositivas.

Objetivo final, participación y preparación exhaustiva son los tres pilares del éxito en la formación, ya sea presencial o virtual. Este es el nuevo reto y a la vez el mismo reto.

Confía en tu experiencia, atrévete a crea nuevos recursos, y sobre todo ¡¡disfruta de cada curso como si fuera el primero!!

 

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